En el espléndido castillo, la reina humana Gema, adornada con un vestido que reflejaba la luz de las joyas incrustadas en su piel, presidía una fiesta única.
A su lado, el enigmático rey vampiro Kyllian, vestido con un atuendo oscuro que resaltaba su presencia majestuosa, acompañaba a la reina en este evento que prometía trascender las barreras entre humanos y seres sobrenaturales.
Su entrada triunfal dejó boquiabieto a más de uno.
—Mis queridos amigos, mí pueblo— empezó diciendo el Rey enfrent