Un golpe en la puerta llamó su atención cuando la puerta se abrió y Draken entro. Su enorme estatura bloqueaba toda la entrada.
Ella lo miró expectante y el apartó la mirada.
—Tengo que asistir a una fiesta esta noche. Prepárate a las 7 —dijo y ella parpadeo confundida
—Yo, eh... no tengo un vestido —murmuro, todavía confundida.
—He pedido un vestido, lo recibirás en una hora —dijo él y ella inclino la cabeza con el ceño fruncido
—¿Está en el paquete? —ella preguntó.
—No, está en la ciudad —dij