—¿No eres demasiado bueno con tus palabras? —ella entrecerró los ojos y él la miró sin darse cuenta.
—¿Dije algo malo? —preguntó mientras su mirada se detenía en sus labios.
—No —dijo, alejándose de él mientras optaba por irse—. Muy bien, tengo sueño-¡ahhh! —ella chilló cuando él la agarró de la muñeca y la atrajo hacia él.
—¿A dónde crees que vas?
—A dormir en mi habitación —dijo inocentemente.
Luca rió con incredulidad mientras entrecerraba los ojos. Acercándola más, la agarró por la cintura