—¿Quieres morir, muchacho? —preguntó Lennox.
Su voz profunda sorprendió a Violet cuando se le puso la piel de gallina. Ella no se atrevió a girarse para mirarlo. Las expresiones en el rostro de Kevin le dijeron lo suficiente.
—Yo... ¿Qué quieres decir, rey? —Kevin intentó actuar con calma.
—No te hagas el tonto. Estás coqueteando con mi prometida como si tuvieras muchas vidas de sobra. ¿Quieres desperdiciar una o dos vidas? —Lennox gruñó en voz baja y Kevin se puso rígido.
Ángela se reclinó en