Los moretones en su piel se han desvanecido y se ve un poco renovada, no su apariencia fantasmal donde parece un cadáver la mayor parte del tiempo.
Su sedoso cabello negro le llegaba hasta las caderas. Eran tan rectos como una flecha que se movía suavemente con el zumbido de la brisa.
Caminaba de un lado a otro con una cara sin emociones. Su ritmo era tranquilo y sereno como si estuviera sumida en sus pensamientos. Llevaba uno de los vestidos de verano de Sofia. Sus ojos fijos en el suelo. Tamb