Capítulo 86. Herida
[CONTINUACIÓN]
[ARI]
Se quedó mudo unos momentos. Sus ojos eran los de un borrego triste en ese instante. Sentí pena, sentí ganas de darle una palmadita en el hombro y luego darle una palabra de apoyo, pero ya que quien lo estaba lastimando era yo y quien te lastima no te puede arreglar, no sentí justo hacer nada más que darme la vuelta.
—Una última cena —dijo con rapidez.
Me detuve en seco y giré lento sobre mis talones, intenté negar, sin embargo, quizá para él era lo que faltaba para cerrar