Capítulo 58. Aún si fuera un juego...
[ARI]
—¡Qué perra! —gritó Difer, llamando la atención de sus alumnos. Había conseguido trabajo de entrenadora en un gimnasio —. Que bueno que no te dejaste amedrentar.
—Aún así, ella es parte de la vida de Daniel —Bufé —. Le tiene aprecio y una gran amistad.
—Esa mujer no es su amiga, es una arpía. ¿De verdad te trató como poquita cosa por ser tan virginal?
—Ah… pues sí.
—Está loca.
—Lo sé.
—No te creas nada de lo que te dijo.
—Pero ¿y si tiene razón?
Lo pensé mucho durante su clase. Mis compañ