Capítulo 84
Luciano se arrodilló delante de mí, me dolió que no me apoyara, además las palabras de esa mujer me hicieron dudar de su existio algo entre ellos dos. Si el y ella estuvieron juntos.
—Perdóname —me pidió tomando mis manos —. Lo último que quiero es hacerte daño, solo pensé que estaba haciendo lo mejor para ti.
Yo no dije nada. Lloraba descontrolada, sentía que el alma me quemaba porque Teresa logró en unas palabras sacar todas las inseguridades de mi alma.
Él siguió hablando, con lo