Capítulo 85
La confesión me hizo tensar todo el cuerpo. Helena no parecía avergonzada de todo lo que hizo en su pasado. Hablaba de haber asesinado como si fuera otra prueba de lo injusta que fue la vida con ella.
—Eres igual que Giorgio —le dije, incapaz de ocultar el desprecio—. Los dos creen que el dolor les da derecho a destruir a los demás y no es así.
El rostro de Helena cambió. Se abalanzó sobre mí antes de que pudiera retroceder. Sus manos fueron directo a mi cuello y el impulso nos hizo