Capítulo 57
Me acerqué despacio porque no quería presionarlo. Había vivido años encerrado y no podía llegar como si tuviera derecho a exigirle algo.
—Entiendo que no quiera volver, pero Giorgio está usando ese poder para destruir a familias enteras. —Respiré hondo y pensé en Paulina, en Felipe, en mis hijos y en todas las mujeres que él había lastimado—. Si nadie lo detiene, va a seguir creciendo hasta que todos paguemos por su locura.
Alessandro soltó una risa triste y se llevó una mano al ros