Capítulo 22
—No —intente calmarla —. Solo es mi psicólogo. Tú misma me lo recomendaste, sabes que Manuel es muy gentil.
Tatiana se secó las lágrimas con el dorso de la mano y suspiro.
—Lo sé… pero las cosas entre nosotros no avanzan como pensé que lo harían, Manuel me quiere pero se que como su paciente, creo que puede amarme, hace unos días cambió conmigo. No sé cómo explicarlo. Me mira distinto. Hoy… —hizo una pausa para mandae en una saliva su dolor —. Hoy te miraba como si… como si le impor