Capítulo 75
Luciano retiró la mano con discreción y se dirigió hacia mí. No respondió al comentario. Quise pensar que Helena solo estaba siendo amable, que después de haber vivido con Giorgio admiraba cualquier gesto de respeto.
Regresamos a casa poco después. Intenté dormir, pero el rostro de Andrés, el llanto de Pilar y las confesiones de Helena seguían apareciendo en mi mente. Permanecí varias horas en la cama hasta que entendí que no iba a dormir.
Bajé al estudio de Luciano. Cuando tenía de