36 - Una reina.
— ¿Y Holly? — preguntó Kerianne, la madre de Raúl, al notarlo con un vaso de café en las manos —. No la he visto desde que salió.
— Está sentada afuera. Le estoy llevando café — responde él, muy seguro.
— Te acompañaré. Su mente está un poco revuelta y dejarla sola no es seguro.
— ¿Por qué lo dices, má? —consultó, con el ceño levemente fruncido.
— Por la culpa. Sé lo que se siente que las personas que amas, estén en peligro por alguien obsesionado. Tú estuviste en peligro, y ahora su esposo, do