Con el calor quemando mi cuerpo y la vergüenza marcar mi rostro, me encuentro con sus ojos taladrando profundamente en los míos, casi como si deseara tocar las entrañas de mis delirios.
Acabo de comerme inconscientemente con los ojos a ese tipo que de por si debería de desear arañarle la cara por el mal trago que me han hecho pasar él y sus… dios, ni siquiera sé que clase de relación tienen estos hombres entre sí.
—Eso veo, tesoro.
Me encuentro con la burla tirando de su mirada en ese hecho irr