Capítulo Veintiuno
La culpa lo invadió, afilada y fría, cruel e implacable, aplastándolo, asfixiándolo, casi ahogándolo.
Su madre... Bella... y ahora esta sirvienta... todas habían sufrido por su culpa... por su debilidad... y por su fracaso.
Sus puños se apretaron, su cuerpo temblando de rabia, su aura estallando con poder, con dolor, con furia...
"¿Quién hizo esto?" Su voz era baja, peligrosa, sus ojos ardiendo, su lobo gruñendo dentro de él. "¿Quién la mató?"
El guardia a su lado se movió in