EDDY:
¡Eso jamás había pasado! Era una situación de esas que dan hasta miedo. Lo juro, no supe como reaccionar cuando mi tonto corazón empezó a latir fuerte al tener su brazo casi pegado al mío.
Las mariposas en mi estómago no se quedaban quietas y mis neuronas me decían que era una tonta por sentirme de esa manera.
—Este es mi sitio —Dijo molesto, viendo a su hermano, quien solo asintió de mala gana y se sentó al lado de Amanda.
Quizá estaba soñando. Es que no lo podía creer.
Desde hace año