Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta y cinco
—Detente —su voz suave se mezcla con el silencio y la brisa hace que los árboles se muevan de un lado a otro.
Bajo mi pie al suelo y giro lentamente para confrontarlo cuál niña sin saber que decir o que hacer. Mi corazón empieza a sentirse nervioso y junto mis cejas ante la pequeña angustia en mi pecho —¿estás?... —bajo la mirada —¿es







