Capitulo 32. La hora de la verdad
Decidida a ser feliz aunque sea por un breve momento, Deisy se encaminó hasta la casa donde se estaba quedando ese humano. Luego de despedir a Ría y pedirle que no la siguiera, ella se dispuso a seguir lo que dictaba su corazón.
Estaba mal, estaba bien, no lo sabía… pero ella deseaba con todas sus fuerzas estar con ese hombre, fuese o no fuese lobo. Si todos podían hacer sus vidas, ¿Por qué ella no?
La albina llego hasta la entrada de la casa a medio construir y antes de que pudiera poner un pi