Capítulo 8: Caminos separados.
Emma fue incapaz de dormir. Estuvo pensando hasta que amaneció.
En la nota que le dieron, pusieron la dirección del Instituto médico de Husffen. Era una universidad bastante prestigiosa, y a Emma le dieron una beca. Ella no entendía nada. Pero, iría a encontrar respuestas.
– Señorita Emma, soy yo, Austin, todo está listo – El guardaespaldas al no obtener respuestas volvió a tocar la puerta.
Emma abrió la puerta, y le entregó su maleta al guardaespaldas, que la recibió con una tierna sonrisa.