Tenía pruebas 🤫
Aitiana.
Entré a la oficina del señor Eros con los documentos en mano. Mi corazón latía con fuerza, pero mantuve mi expresión impasible. No quería darle la satisfacción de notar mi incomodidad. Caminé con pasos firmes hasta su escritorio y dejé los papeles sobre la superficie de madera pulida.
—Aquí están los documentos que debe firmar junto con el señor Xavier para la entrega y recepción de los nuevos medicamentos que han ingresado a la bodega —dije con tono neutral, sin mirar