Karol
Nunca había entendido por qué la gente decía que existían silencios que hacían daño. Para mí un silencio era simplemente eso: la ausencia de ruido. Nada más.
Hasta esa tarde.
El silencio de la Casona pesaba tanto que parecía aplastar el pecho. Los pasillos, normalmente llenos de guardias caminando de un lado a otro, radios sonando y alguna que otra discusión entre Teo y Logan por cualquier estupidez, estaban extrañamente tranquilos. Incluso Helen había dejado de bromear durante más de cin