La iglesia del pueblo olía a incienso y a madera vieja. Las velas parpadeaban en sus candelabros de bronce, proyectando sombras danzantes sobre las paredes de piedra, y el silencio era tan profundo que podía escuchar los latidos de mi propio corazón mientras las palabras del cura resonaban en mi mente como un eco persistente.
"Tu madre tenía una hermana. Una hermana gemela. Y esa hermana desapareció en circunstancias misteriosas."
Una hermana gemela. Mi madre, Ana, había tenido una hermana geme