Capítulo 20
Xavier avanzó con paso firme, la furia en cada uno de sus pasos se sentía como un terremoto. Su presencia me hizo sentir protegida, A salvo, como si, en medio de ese caos, el fuera mi guardián particular, y me cuidara de todo mal.
Deseaba correr hacia él, rodearlo con mis brazos, perderme en ese pecho fuerte en el que me sentía suya, Su fuerza, su postura, su forma de enfrentarlos me hacía sentir segura, y el miedo del exilio se disipo.
—Alfa Xavier, esto es un juicio del consejo d