Capítulo 131
Después de esa noche pasional, sabíamos que no podíamos correr riesgo, así que teníamos que tener nuestro nido de amor.
Le pedí a mi padre una casa. No en cualquier lugar, sino justo en los límites de la Manada de Plata y Russo.
Quería estar cerca de Mía y cerca de Mark, también de mis padres, pero principalmente privacidad para las visitas nocturnas de Mark.
Él no estaba convencido al principio, pensaba que por mi estado lo mejor era estar en familia.
—No quiero más problemas ni