Mundo ficciónIniciar sesiónRamiro – recuerdos:
Cuando la vi bajar por la escalera con ese vestido negro, que la hacía tan femeninamente hermosa, creí enloquecer. Le tomé la mano y le besé el dorso de su muñeca, adoraba sentir latir su corazón a través de su pulso e imaginar que besaba su pecho en lugar de su mano. Nos fuimos rumbo a lo de Florencia, en el viaje pude notar su frialdad, o por lo menos eso quería que creyera. Cuando al fin estuvimos solos le dije que teníamos que hablar,







