Mundo ficciónIniciar sesiónKael me miró.
La pausa duró menos de un segundo.
Pero yo ya conocía demasiado bien aquella clase de silencio.
Era el espacio exacto que existía entre mi palabra y su confianza.
—No los envié —dije.
La frase salió tranquila.
Más tranquila de lo que me sentía.
Kael todavía tenía una mano cerca de mi rostro, donde había secado una lágrima que ya no reco







