BUENA :
Me escondo sin moverme y sin respirar debajo de la cobija cuándo siento a alguién ingresar dentro de la casa de campamento.
—Soy Brandon, debemos de irnos de aquí rápido.
Escucho la voz de Brandon, pero aún así permanezco oculta.
—De nada le vale dejar de respirar, puedo escuchar su corazón latir muy rápido.
Habla quitándome la cobija y hace que me levante de inmediato.
—¿Dónde está Lucían?
Le pregunto mirando hacia la puerta.
—Él nos alcanzará, pero debemos de irnos de inmediato