MARIANA:
Le puse una trampa a la estúpida de la hermana de Romina y cayó redondita en ella.
JAJAJA.
Pienso mientras me dirijo al calabozo con una sonrisa perfecta .
Camino por el oscuro pasillo de los calabozos hasta llegar al último.
—Abre la puerta.
Le pido al guardia que custodia la puerta y este me obedece de inmediato,abriendo la gran puerta para mi.
—Gracias.
Le digo con una sonrisa y entro mientras arrugo la nariz por el hedor.
—¿Hiciste tus necesidades encima? Que asquerosa eres.
Hablo