Violeta, así te llamarás...
Esther entra a su casa, llama a su empleada y le pide que le preparé algo de comer en especial.
—Lupita, quiero que me prepares una pasta carbonara, tengo antojos de comer comida italiana.
—¿Antojos, señora Esther?
—Sí, antojos. —sonríe, camina por la sala principal y comienza a contarle la noticia a su criada.— Voy a tener un hijo de Nolan O’Brien. —la chica se sorprende y se cubre la boca con ambas manos al escuchar aquella noticia.
—¿De su cuñado? —pregunta con aspaviento la chica de