《Sebastián 》
Quedé viendo a Alexie sabiendo muy bien quién era él. Las casualidades de la vida habían traído al único amor verdadero de Anashia a mi presencia. No estaba seguro si me reconocía, pero su mirada me decía que sí sabía quién era yo.
Después de un rato, quedé dormido por un largo tiempo. Cuando abrí los ojos, el tipo aún seguía ahí. Se acercó a mí y me preguntó cómo me encontraba, a lo que le respondí que me sentía mucho mejor.
—Muchas gracias, Alexei Servantes.
Él sonrió y asintió.