《Anashia》
Sonreía al ver a mi bebé crecer día tras día. Sin embargo, el pequeño tenía un parecido asombroso a su padre: sus ojos, su piel, incluso su cabello y sus gestos. Trataba de olvidar cada detalle de ese hombre que tanto amaba y aún no he podido. Día y noche, mi mente está puesta en aquel hombre de ojos verdes, en mi amado Alexie. Me autorecrimino diciendo que ahora soy la mujer de Sebastián, que mi corazón le pertenece a Sebastián, es algo que ni yo me explicó, quizás me enamorado de él