《Anashia》
No sabía qué hacer, me quedé en estado de shock. Ella cayó por su cuenta, nadie la empujó.
—Anashia, llama al 119 rápido, está sangrando mucho. ¡Natalia, despierta! Maldita sea.
Marqué al 119 y pedí una ambulancia. Mis manos temblaban, no sabía cómo manejar la situación. Pobre Alexei, pensé que yo estaba loca, pero tal parece que ella lo está más que yo. Atentar contra su vida y la de su hijo era una locura inconcebible.
Luego de varios minutos, la ambulancia llegó para trasladar a Na