Seis meses después.
Sara caminaba por las calles del hermoso pueblo que la había acogido, acariciando su abultado vientre, llevaba seis meses en ese lugar, y habían sido los mejores de toda su vida, La Paz y tranquilidad que le brindaba ese lugar era algo que no podía comprender.
Su relación con Azar era fantástica, era ese mejor amigo que siempre deseo, pero que nunca pudo tener, la cuidaba y amaba como nadie lo había hecho.
Su familia sabia de ella lo que necesitaba, una vez al mes Aza