Mundo ficciónIniciar sesiónLa nieva cubría todo lo que se alcanzaba a ver a la vista brillando como la plata ante la luz de la luna, pisadas marcadas en la nieve se desvanecían poco ante el poder del viento, lejos de los Cárpatos, Senka caminaba en los también nevados montes Pirineos, acompañada únicamente de su compañero de eternidad, aquel al que amaba y con el que estaría siempre.
– Es hermosa, Isobel Bennet en verdad es hermosa, creo que Vasile se







