Capítulo 27 —Amar también es soltar
Narrador:
Los días pasaron y con ellos las semanas. Hasta que comenzaron a adquirir una extraña estabilidad.
Después del caos, del secuestro, de la conversión y de las revelaciones, la vida, si podía llamarse así, encontró un ritmo nuevo.
Aurora ya no era la muchacha confundida que despertó aterrada en un mundo que no entendía. Tampoco era la humana frágil que necesitaba protección constante. Ahora se movía con seguridad por los pasillos de la mansión. Su post