Capítulo 26 —Sentidos
Narrador:
La habitación estaba en penumbra, no por necesidad, sino por elección.
Las cortinas dejaban pasar una luz suave de la tarde. No quemaba, no hería. Solo iluminaba lo suficiente para que Aurora pudiera ver con claridad el rostro de Caín.
Y lo estaba mirando como si fuera un misterio que todavía no terminaba de comprender.
Sobre el escritorio, una copa de cristal oscuro reposaba junto a una pequeña jarra.
No era vino. Aurora lo sabía, lo olía.
Desde que despertó aque