Capítulo 25 —El heredero que no fue elegido
Narrador:
Mauro salió del despacho como una tormenta enfurecída.
El golpe todavía le ardía en la mandíbula, pero no era el dolor físico lo que lo consumía. Era la humillación. La certeza de que, hiciera lo que hiciera, jamás sería suficiente.
Cerró la puerta con más fuerza de la necesaria y avanzó por el pasillo largo, adornado con retratos de antiguos miembros del Clan. Hombres y mujeres que habían gobernado con frialdad y ambición. Rostros severos. M