Capítulo 175 —Logística
El despacho de Caín nunca se había sentido tan pequeño. El aire estaba cargado de una electricidad estática que hacía que el vello de los brazos de Aurora se erizara. Sentada en el sofá de cuero, con Dilan a un lado y Caín apostado tras su escritorio, Aurora observaba a la mujer que tenía enfrente. Luz Esperanza se mantenía de pie, con una rectitud que imponía, sus ojos saltando de uno a otro, procesando el silencio pesado que precedía a la tormenta.
Dilan fue el primero