Capítulo 141 —El juramento de las cenizas y el milagro del bosque
El aire del claro estaba cargado de una electricidad antigua, una mezcla de magia de brujas y la ferocidad de los lobos. Dilan sentía que el mundo se reducía a un solo punto: el inicio del sendero de pétalos blancos. Verla llegar, ver a Aurora caminar hacia él del brazo de Santiago, fue como ver el amanecer por primera vez después de un siglo de penumbras. Su vestido blanco, una obra maestra de seda que acariciaba sus nuevas curva