CAPITULO 23- ¿ENAMORADO?
Lucien miró a su primo con una expresión fría y distante. Su mirada era un muro infranqueable mientras sostenía el vaso de whisky.
—¿Qué haces aquí, Aaron? —preguntó, tajante y carente de cualquier calidez.
Aaron, lejos de inmutarse, sonrió con su habitual aire coqueto y despreocupado, cerró la puerta y tomo asiento mientras jugaba con su encendedor antes de responder.
—El cumpleaños del viejo es pronto. ¿Lo olvidaste?
Lucien cerró los ojos al escuchar esas palabras. La