POV LOLA
Llevo tres días encerrada aquí, mirando por la ventana como si el mundo exterior fuera una amenaza constante. Tres días esperando que mi padre llame para decir que es seguro volver. Tres días sintiéndome como Lucía Navas otra vez: asustada, huyendo, invisible.
Los trillizos no entienden por qué cambiamos de lugar. Lorenzo llora más de lo normal. Leonardo se niega a dormir si no es en mis brazos. Loretta me mira con esos ojos enormes que parecen preguntar por qué mamá está tan tensa.
Ca