79. En casa
Ya no es la única que se desangra en medio de todo este caos, la que no tiene esperanza o escapatoria, la que no puede respirar debido al miedo, al terror. Ya no es ella.
Si se sigue desangrando debido a la bala en su pierna perderá las fuerzas y se debilitará, pero aún así sigue estando de pie frente a frente a la mujer que se lleva la mano hacia su brazo y ahoga un grito de dolor cayendo al suelo y por ende, soltando el arma.
El movimiento repentino de Clara alzó las armas de los soldados hac