62. Madre e hija
Ha quedado completamente muda, todavía la conmoción la supera y siente que una sola cosa la hará volver a la realidad.
Clara coloca sus ojos en Julieta, todavía pérdidos. No deja de llorar, ni de balbucear, ni siquiera puede dejar de sentir todo eso que batalla dentro de su mente. Decepción, ilusión. Y una vez vuelve a mirar a Julieta, suelta otro sollozo.
—Necesito…que cuides a Liam sólo un momento —retrocede, con la vista desorientada e incapaz de volver a la realidad donde estaba cuerda—, yo