17. En busca de la inocencia
Las manos de Julieta aprietan el volante, y es inevitable que no trague saliva con cada palabra expuesta del noticiero, dando a entender cosas inverosímiles sobre la mujer a su lado que sólo observa hacia el frente.
No quiero escuchar ninguna otra cosa. A este punto Julieta cree que lo que están diciendo no son más que calumnias. Porque una persona sin sus facultades mentales no actúa de la misma manera en la que Clara lo hace: está más cuerda que cualquiera de ellos.
Julieta abre y cierra lo