Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Lía los vio salir, dejó de fingir estar muerta, abrió los ojos y miró a todos lados mientras rogaba en su interior porque no regresaran, se sentía adolorida, como si le hubiesen caído a palazos y quebrado cada hueso de su cuerpo, llevó la mano a su vientre y aún seguía abultado. Vio nacer a tres de los cuatro fantásticos, mas ni siquiera pudo tenerlos en sus brazos, besarlos, demostrarles por lo menos unos segundos s







