Mundo ficciónIniciar sesiónDiana lo escuchó disculparse, pero no giró su vista para verlo, entretanto no podía controlar las lágrimas que rodaron por su rostro como si fueran cascadas de aguas desbordándose en plena temporada de lluvias.
Miguel se sentía miserable, por su culpa la habían lastimado de esa manera, le dolía como le dejaron su hermoso rostro, solo resaltaban los grandes moretones y lo hinchado de sus mejillas. No podía aplacar el remordimiento en su interior, después de todo, resultó tan cobarde co







