Mundo ficciónIniciar sesiónLa mujer empezó a tener arcadas, mas eso no detuvo a Lía quien estaba por completo cegada del enojo, la haló por los cabellos y la terminó metiendo de cabeza en el fango, donde antes estuvieron unos animales que habían defecado y el olor era repugnante.
—Por favor… ¡Detente! Esto es inhumano… me estás causando daño —decía la mujer llorando.
—Esto es nada comparado con lo que les hiciste







