Anthony, uno de mis socios y el que más le gusta meterse con las empleadas de la compañía, me miró con los ojos entrecerrados diciendo
—Mmmm, Danko, Danko, ¿estás seguro de que no la tienes en la mira? Porque te conocemos y no hay secretaria aquí que no haya pasado por tu cama, bueno hasta dudo de Lucas
Esto último lo dijo sonriendo sin dejar de observar a Lucas que reaccionó al instante reclamando
—Oigan, dejen de estar creyendo que soy gay, soy delicado en mi manera de ser y soy muy respetu