NARRA DANKO
Abrí los ojos y estaba muy iluminada la habitación, me fije que las cortinas estaban abiertas y los rayos del sol entraban completamente. Por lo calentito que se sentía el ambiente supuse que era muy tarde, tome mi celular y vi que era las 11:30 am. Un leve quejido hizo que volteara a ver en dirección de la cama y ahí estaba acostado el amor de mi vida, estirándose, desnudo a todo su esplendor.
En ese momento recordé la noche loca que tuvimos con Rosita y Ángela. Sonreí por eso y de