SIGUE NARRANDO DANKO
Cualquier cosa me esperaba, menos esto. Justamente a mi hija se le ocurrió venir a la empresa, justo hoy, me di vuelta para verla y puse mi mejor sonrisa para responder su saludo.
—Hola, Kiara, ehm, no te esperaba por aquí.
Yo observaba su semblante para ver si no reflejaba quizá enojo, porque debió venir por el estacionamiento y a lo mejor notar al que está arreglando la moto, además de que pudiera reconocer su moto. Antes de que ella dijera nada, asomo Kuki con unas funda